
Ultimamente, me estoy dando cuenta en mi trabajo que determinado tipo de gente que hasta el momento parecían del todo afables, encantadores y correctos, están mutando hacia una especie de seres extraños.
Al principio suponía que de igual manera que todos tenemos un dia extraño o digamos malo, ellos lo extendían a algunos dias o semanas o meses. Pero el motivo de mi autoengaño ascendía a lugares más insospechados, tales seres se comportaban de esta manera porque les convenía.
Claro, a ver, estamos aposentando nuestras posaderas en un trabajo que, realmente, nos reporta dinero, reconocimiento (interno, no social) ventajas comparativas y por supuesto, un aumento sustancial del ego propio, ergo consecuencia de suponernos superiores a aquellos que pululan por el piso inferior a nuestros pies.
La lástima de todo ello radica en que, a mucho suponer, tales seres a poco más podrán aspirar que a pisotear día tras día, año tras año la misma alfombra.
Yo no espero transformar mi forma de ser por el hecho de cambiar una escalera por otra dentro de un edificio, ni tampoco aspiro a dominar las mentes humanas que dispongan a mi cargo, con el fin de conseguir mis objetivos, tampoco se me pasaría por la mente convertirme en un ser arrogante, despreciable, falso, hipócrita y desmesurado, simplemente, porque no va conmigo, porque no responde a una necesidad que en este instante disponga y que sinceramente dudo que consiga entenderla y por tanto hacerla mia.
El problema de todo esto es que somos seres humanos, divinos por convicción y humanos por naturaleza, sabemos de nuestras limitaciones y tenemos miedo a ello, por tanto todo lo que hagamos será supervalorado por nosotros mismos, como creadores de algo fuera de lo normal, no teniendo en cuenta que todos somos capaces de hacer lo que todos hacen sin ninguna limitación. Si a ustedes desde chinorris les enseñan a manejar una nave espacial, probablemente a los 25 años estarán viajando a marte, cosa que un astronauta con casi 40 se está preparando.
Así pues, si hay que ser falsos, dudemos de nosotros mismos, al menos para contemplar previamente las decisiones que vamos a tomar.
1 comentario:
No todos con capaces de admitir sus limitaciones, y de entender que en esta vida, el aprendizaje es diario. Pocos están abiertos a la adquisición de nuevos conceptos que les enriquezcan no mas allá de lo personal, y eso es bajo mi punto de vista, un grabe error. No es cuestión de aprender para escalar posiciones, que es como empollar para un examen, sino prepararse para saber responder cuando se de la situación. El problema de muchos, es que enmascaran su incapacidad o sus límites con actitudes degradantes, pero como toda mentira, es difícil de mantener.
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