viernes, 20 de abril de 2007

... a veces una canción vale más que mil palabras ...



Hoy me limito a dejar presente la letra de una de mis canciones favoritas. Creo que expresa tanto que merece contemplarla pausadamente. Espero que os guste tanto como a mi


There'll be times

When my crimes

Will seem almost unforgivable

I give in to sin

Because you have to make this life livable

But when you think I've had enough

From your sea of love

I´ll take more than another river-full

And I´ll make it all worthwhile

I´ll make your heart smile

Strange love

Strange highs and strange lows

Strange love

That´s how my love goes

Strange love

Will you give it to me

Will you take the pain

I will give it to you

Again and again

And will you return it

There´ll be days

When I´ll stray

I may appear to be

Constantly out of reach

I give in to sin

Because I like to practice what I preach

I´m not trying to say

I´ll have it all my way

I´m always willing to learn

When you´ve got something to teach

And I´ll make it all worthwhile

I´ll make your heart smile

Pain will you return it

I´ll say it again -- pain

Pain will you return it

I won´t say it again

Strange love

Strange highs and strange lows

Strange love

That´s how my love goes

Strange love

Will you give it to me

I give in

Again and again

I give in

will you give it to me

I give in

I´ll say it again

I give in

I give in

Again and again

I give in

That´s how my love goes

I give in

I´ll say it again

I give in

jueves, 12 de abril de 2007

... la dificultad del entendimiento ...



Yo siempre he sido un abusador en el intento de entender las cosas, creo que en algunas ocasiones me ha reportado más mal que bien el plantear el por qué de todo y de cómo es justificable ante mis ojos.


Pero lo cierto es que el ejercicio de entender que es lo que pasa, es una especie de coraza hacia la realidad que nos envuelve, que en ocasiones por lo desmesurado de su crueldad, se clava más en el corazón que en la razón, jugando con los sentimientos y en consecuencia con la proyección de una realidad vaga.


Soy consciente de que entender a los demás, permite alojar una riqueza interesante, por más que visionar los aspectos y formas de ver las cosas de cada uno, ayudan a entender las de uno mismo, pero, ¿hasta cuanto debemos ser tolerantes a entender visiones ajenas a la nuestra?


Dado que la vida son opiniones y estados de ánimo, no queda la menor duda que si somos intolerantes nunca lograremos conectar nuestra realidad con la del vecino, nos centraremos en reconocer nuestra verdad como propia, nuestra capacidad como exquisita y nuestro talento como el ideal para afrontar la vida que nos ocupa. Y esto aparece la necesidad que determinados individuos sostienen de hacernos creer su voluntad, no cómo la mejor, sino como una razonable circunstancia frente a nuestra propia opinión que se puede colar dando origen a polémicas.


Tratar de convencer no es el camino, como tampoco lo es el tratar de persuadir o el tratar de involucrar a los demás en situaciones que uno mismo se ha generado. En este aspecto, la vida pone a cada uno en su lugar, si aquel que intenta proclamar su realidad como la más feliz, interfiere en la realidad de los otros, escanciando sus realidades, introduciendo una nueva cadena de valores que quizás, sólo hacen que crear ruido interno y poco más.


Yo soy partícipe de entender siempre a los demás, pero siempre y cuando los demás entiendan que es lo que yo entiendo de ellos y así, generar los dos un VERDADERO juicio de valor sobre la realidad de lo que se está planteando.


Ahogar las penas en descubrir que tu verdad no es del todo cierta no es suficiente si no procedemos a generar el momento de crisis que desencadenará en una nueva percepción de esa verdad.


Volvamos a la frase que más me gusta y de la que están hechas mis camisetas:


"...seamos consecuentes con lo que tenemos y con lo que queremos tener..."

martes, 3 de abril de 2007

... ser o no ser falso, he aquí el dilema ...


Ultimamente, me estoy dando cuenta en mi trabajo que determinado tipo de gente que hasta el momento parecían del todo afables, encantadores y correctos, están mutando hacia una especie de seres extraños.


Al principio suponía que de igual manera que todos tenemos un dia extraño o digamos malo, ellos lo extendían a algunos dias o semanas o meses. Pero el motivo de mi autoengaño ascendía a lugares más insospechados, tales seres se comportaban de esta manera porque les convenía.


Claro, a ver, estamos aposentando nuestras posaderas en un trabajo que, realmente, nos reporta dinero, reconocimiento (interno, no social) ventajas comparativas y por supuesto, un aumento sustancial del ego propio, ergo consecuencia de suponernos superiores a aquellos que pululan por el piso inferior a nuestros pies.


La lástima de todo ello radica en que, a mucho suponer, tales seres a poco más podrán aspirar que a pisotear día tras día, año tras año la misma alfombra.

Yo no espero transformar mi forma de ser por el hecho de cambiar una escalera por otra dentro de un edificio, ni tampoco aspiro a dominar las mentes humanas que dispongan a mi cargo, con el fin de conseguir mis objetivos, tampoco se me pasaría por la mente convertirme en un ser arrogante, despreciable, falso, hipócrita y desmesurado, simplemente, porque no va conmigo, porque no responde a una necesidad que en este instante disponga y que sinceramente dudo que consiga entenderla y por tanto hacerla mia.


El problema de todo esto es que somos seres humanos, divinos por convicción y humanos por naturaleza, sabemos de nuestras limitaciones y tenemos miedo a ello, por tanto todo lo que hagamos será supervalorado por nosotros mismos, como creadores de algo fuera de lo normal, no teniendo en cuenta que todos somos capaces de hacer lo que todos hacen sin ninguna limitación. Si a ustedes desde chinorris les enseñan a manejar una nave espacial, probablemente a los 25 años estarán viajando a marte, cosa que un astronauta con casi 40 se está preparando.


Así pues, si hay que ser falsos, dudemos de nosotros mismos, al menos para contemplar previamente las decisiones que vamos a tomar.