viernes, 26 de enero de 2007

... la alfombra de la vida ...



... La primera idea que le venía a la cabeza, cada vez que regresaba a Barcelona, era la sutilidad de su aire. El olor era el detonante para que su mente, navegara en busca de recuerdos breves y concisos. Tampoco antes se había aventurado a entender porqué siempre volvía allí, qué era el lastre invisible pero poderoso que le atraía, vez tras vez, a aquella ciudad mediterránea.

Lo cierto es que bajo su pesar, la vuelta siempre era un reconocimiento a que no podía estar sin ella, pero tampoco con ella. Cierto, Barcelona no era el problema, Barcelona era otro de los iconos que la representaba.

Siempre le quedaba su apartamento. Era minúsculo, ridículo, pero a su entrada el templo de los recuerdos lo hacía inmenso, tan grande como vacío, tan frío que de sus paredes el blanco se tornaba de un color impronunciable. Allí yacía, no melancólico, no, porque su melancolía tiempo a, había dejado paso a su pasividad. La idea de volver era una puja entre él y sus recuerdos, una lucha casi interna entre qué es lo que debía y qué es lo que quería hacer.

Todo ello se agrandaba con la idea de no volver a encontrarla, cierto, ¿quién podía asegurarle que vuelta tras vuelta, su pasado iba a ser imperturbable? Pero bueno, él siempre había jugado con su suerte, era un tipo de aquellos que las apuestas se extendían a un orgullo casi enfermizo, siempre en una mesa con tapete rojo, él tranquilo, su ego al otro lado moviendo las cartas de su destino, lentamente, ojo contra ojo, risa contra desesperación, y cada movimiento un reproche, a cada guiño una negación, a cada suspiro una partida...

Tumbado en aquel sofá corroído por el tiempo y el polvo, el techo era el ejercicio de contemplación, la lámpara jugando contra la gravedad ya no osaba encenderse, muerta como él, almas en pena degustando el manjar del tiempo en sus materias. Nadie distinguía ya a nadie, la noche en ese apartamento se hacía más evidente y por evidente, el hombre y su soledad impasiva, degustan la amargura de su sentimiento.

¿Qué esperas volviendo?, ¿qué buscas en la vuelta?, ¿qué deseas que ya no haya pasado? Esas preguntas esperaban respuestas en su mente, arañazos que perduran y no cicatrizan, tan pesadas esas preguntas son, que sepultan a su ego para casi no existir y así llamar a su autocompasión. Y es que cuando aparece, no queda mas que sentarla a su lado, mirarla como te habla y entenderla, si, entenderla, no queda más, sólo por el hecho de que no hay más en ese momento; y cada vez que la entiendes, aumenta tu dolor. Él ya la había entendido tanto, que deseaba que apareciera, quizás en un acto de sadomasoquismo, ella se presentaba y a palabra que profería su corazón sentía la aguja que se clavaba. Era obvio que su mente ya no necesitaba ayuda de su razón, aquí, en el reino de los sentidos y sentimientos, sólo los más sabios tienen acceso, y él, era espectador tangible de todo aquello que pasaba...

martes, 23 de enero de 2007

...las canciones cuando estoy malo...


Dado que esta semana estoy de baja médica en casita, por unas traicioneras anginas invernales, dejando a un lado los momentos de incontinencia febril, donde lo único que apetece es cerrar los ojos y abandonarse en algún sueño surealista, mientras el sudor frio hace acto de presencia, aparecen una serie de pensamientos que suelen ser habituales en estos estados.

Uno de ellos es intentar recordar la última vez que nos abatió la enfermedad, sólo por el hecho de detectar si ahora lo estás pasando peor que en la anterior ocasión. Otro es pensar que bien te lo vas a pasar una semanita sin ir a currar, aún a costa del lamentable estado en el que estás sumido, pero la preferida mia, ay, la preferida mia es recordar situaciones que se hacen presentes en momentos de enfermedad (o por lo menos cuando yo las he tenido). Uno de ellos tiene que ver con la música.

Porque recuerdo esos momentos con transistor al pie de mi cama, sintonizando emisoras de música para hacer más apetecible el agotador paso del tiempo. Y eso me hace mostrarme nostálgico si. Por ejemplo, aquí os aporto una joya incalculable:





Este grupo se llamaba COLLAGE y podeis ver que aparecieron en el programa 300 millones, un programa de culto en su momento. La canción me trae recuerdos porque mi tio tenía un Renault 5 TL (el mas cutre de la gama) con el primer radiocassete que recuerdo haber visto, y esta canción fue chorizada por mi, para escucharla en mi casa, con tan mala fortuna que a la mañana siquiente aparecí enfermo con anginas. ¿Alguna maldición? No lo se, lo cierto es que tampoco se porqué me gusta, es ñoña, pero bueno tiene su morbo.

Otra canción es la siguiente:





Esta canción tiene una explicación un tanto paranormal, porque recuerdo de estar enfermo en casa y en aquellos entonces, mi padre tenía un tocadiscos con autodisco (mecanismo que iba deslizando los discos sobre el giratorio). Estando yo en mi cama de repente empiezo a oirla. Todo pensando de que se trataba de mi madre, esperé pero al no oir a nadie y la canción continuar, decidí levantarme. Descubrí que estaba solo en casa y allí yo, pensando que pasaba, buscando una explicación racional y la canción de Gianni Bella sonando, poco más que misterioso por no decir terrorífico.

En fin, supongo que ustedes, amigos lectores, tienen sus canciones de enfermitos, es normal, todos hemos pasado alguna vez por ello, lo bueno de esto es que no se sabe muy bien porque, quedan almacenadas en alguna parte de tu subconsciente para brotar en algún momento y recordar ese instante. ¡Menuda máquina que es nuestro cuerpo!

lunes, 15 de enero de 2007

... textos pasados ...


Hoy he estado en el trabajo haciendo limpieza de papeles. Tenía una gran caja que aún no había abierto desde que hicimos el cambio de oficinas y he revisado todo lo que había para tirar a la basura lo que no era imprescindible. He encontrado una caja de discos de 3 1/2" y revisándolos he encontrado una antigua carta (creo que era del año 2.002) donde transcribo un pequeño fragmento:

"La estancia se hacía cada vez más corta y oscura. La idea de permanecer retenido, a fuerza de mi estado de ánimo, parecía angustiarme a cada paso del tic-tac que el enorme reloj de pared profería sin cesar.

Al otro lado de las paredes, la noche parecía aproximarse inexorablemente a razón de un invierno de los más extraños que recuerde.

¿Qué hacer? ¿Qué descubrir? ¿En qué pensar? Ya ni la pantalla de un televisor corroído por el cambio de canal hacía mella en mi paso conceptual del tiempo.

Y me sentía tan triste, me sentía tan cerrado en todo, la necesidad se transformaba en sufrimiento por momentos y esa angustia comenzaba a doblegarse en dolor.

Notar esa sensación de abandono, como si de una calle abarrotada de oscuridad, sin luz al final se tratara, ello hacía que la mente navegara a velocidades increíbles…"

La verdad me ha sorprendido encontrar este texto y más aún no recordar de la negatividad del mismo. Ciertamente te das cuenta de cómo la vida va evolucionando en relación a la forma de ver las cosas, de cómo lo que te va pasando condiciona tu estado de ánimo, tu percepción de la vida y sobretodo lo capaz que puedes llegar a ser de hundirte en tu propia miseria. Pero también es cierto que es inevitable, desde el momento en que somos seres humanos y disponemos de sentimientos.

Por otro lado también me ha alegrado contemplar la vida que dispongo actualmente, lo bien que estoy, eso me ayuda a entender estos estados de ánimo y entender esos pasados.

domingo, 7 de enero de 2007

... el problema de la identidad ...


Ayer pude tener un pequeño debate sobre el tema de los nacionalismos, pero desde el punto de vista de su conocimiento. La idea básica era el promulgar la idea de nacionalismo bajo el punto de vista de "soy nacionalista ateo o practicante".

Bueno, ese debate llegó a tornarse intenso por momentos, pero quizás lo que yo particularmente extraje del mismo, fue la dificultad que la sociedad tiene en la actualidad para centrar sus ideas en un fondo político común. De hecho, yo creo que el trabajo de los políticos no debería ser el de convencer, sino el de enseñar, demostrar sus ideas y por supuesto que estas son las mejores respecto a la de sus rivales.

Porque simplemente, el problema que los ideales genera, es un problema de fe, de dogma, algo parecido a lo que la religión genera con sus feligreses. Claro, desde el punto de vista del señor que está en la calle y es atiborrado de noticias, que en algunos casos son manipuladas por la concepción política de los medios, no puede mas que generar incertidumbres que a la postre, desencadenan elegir un tipo de política solo y simplemente por una idea y no por un contenido.

Todos los partidos políticos son culpables en este aspecto, sus políticas son de duda y no de contenido, representan una búsqueda al voto y no una lucha por fundamentos que consideren ideales para un correcto gobierno de la sociedad, que es la base de la moderna democracia.

Es por todo esto, que en el debate en el que estuve presente, mi idea era la de mostrar los valores positivos y negativos, blancos y negros de una idea que si bien, es propia de cada uno y por tanto podemos elegir como pensar y hacia quien encaminarnos, hemos de tener cuidado en esas elecciones, ya que por pequeñas ideas, otras mas escondidas pueden aflorar y eso, eso amigos es realmente peligroso (y que se lo digan al pueblo alemán ante un nuevo presidente con micro-bigote que proclamaba un bien sustancial para su pueblo, cuando la realidad de su política abarcaba más oscuros y tenebrosos propósitos).

Por favor, tengamos todos cuidado y seamos razonables con nuestras ideas...


martes, 2 de enero de 2007

... Propósitos para el 2.007 ...


La naturaleza del hombre hace preguntarse por su futuro, que aunque sea incierto, tiende a revestirse de una "ojalá" deseado.


En estas fechas tan señaladas (inicio de año), es momento para proponerse cositas, que bueno, nadie garantiza que vayan a cumplirse en el plazo establecido, pero bueno... Esto me hace recordar que lo mismo me pasa en el trabajo. Las grandes mentes pensantes del lugar donde yo trabajo, han ideado un método para determinar objetivos y competencias relacionadas con mi puesto de trabajo. Vamos, se trata que yo les diga cuáles son mis puntos flacos y que durante el año realice tareas para mejorarlos. Naturalmente, ¿quién soy yo para determinarlo? Debe de ser mi jefe quien lo determine, ¿o estoy yo equivocado? De cualquier manera, hablando esto con mis superiores, ellos entran en la lucidez de que quién mejor que yo sabe sobre mi mismo... y eso amiguitos, en parte me gusta.


Volviendo al tema, no voy a proponerme cosas relacionadas con mi trabajo (sería muy aburrido para los lectores y de poca gracia), voy a proponerme aspectos de mi vida personal. Ahí van unos cuantos:


- Rebajar en un % adecuado el engorde navideño producido: si porque estas fechas han sido horrendas en mis hábitos alimenticios, así que no queda más remedio que hacer usofructo de la matrícula del gimnasio como medio para tal rebaja.


- Terminar los flecos de decoración en mi piso: faltan cositas y bueno, a ver si acabamos...


- Inducir subconscientemente para que Caponata apruebe sus asignaturas: no se si será consciente o subconscientemente pero la meta es esa.


- Terminar mi PFC: porque seamos sinceros, siempre me pasa lo mismo, terminas la carrera y hala, a arrastrar el p... PFC toda la vida. Esta vez no...


- Planificarme nuevas perspectivas de estudio: culo inquieto como yo, debe de nutrirse de más información, así que me buscaré la vida en toda esa amplia gama de enseñanza existente.


- Y en general: mejorar mi perspectiva cartesiana-emocional-psicópata una mezcla entre Dr. House, Affledou y Caponata, de esta manera creo que las cosas me iran mejor, aunque de momento no me van del todo mal...


Feliz 2007 a todos, pau y bon rotllo!!!