lunes, 19 de febrero de 2007

... la alfombra de la vida (II) ...



... Los años pasan y los recuerdos embutidos en su caja de Pandora, dejan la mente a la expectativa de comparar, siempre comparar, lo nuevo con lo antiguo. Toda su razón juega con sus sentidos, como si buscara una razón de entender lo que le está pasando, siempre con dudas, siempre aletargado en una tristeza implacable, recogida en si mismo, encerrada y sola.

Las dudas le asaltaban cada vez que esos recuerdos efímeros le atormentaban. "¿Juegas conmigo, triste alma?", siempre la misma respuesta, "Juego mientras me dejes jugar". Claro está, quién no deja que jueguen con él si las cartas ya no tienen figura. Quién no desespera en cerrar la partida si la baraja nunca termina. Cada vez más monótono, cada vez más intenso y desesperante, ese aire azulado que niebla la razón de su mente y se apodera de sus ojos en un mar de terrible soledad.

Quizás si hubiera cedido a decidir sobre si mismo, quizás si todo ese ímpetu de satisfacer no siendo satisfecho, quizás si su NO se hubiese oído, más allá del espacio entre sus labios y sus oídos, quizás en ese momento, su verdad hubiera aparecido... Pero todo ello, ¿para qué?, dado que su destino es ser así, esquivo a no dar motivos para cambiar, a deshacer su vida con cualquier pretexto que dañe su alma, su corazón y a ser posible, mantener la dieta de su tristeza para que esta no desfallezca en ese dolor eterno.

El viaje en el tiempo no cesa, navega y navega entre los límites de sus recuerdos, surca el camino de su idealidad, para extraer, todo lo bueno que nunca fui. Ese poquito ego que le queda y que le permite continuar golpeando su límite de credulidad, no se, todo ello es simplemente una espera a una eterna puerta de cerrojo roto.

No busques más, por favor, no eternices la realidad de lo que pasa en bocados de esperanza, si esta, no se vuelca hacia el lado de la mantequilla. No añadas más muescas a la pared de tu vida, si realmente no sabes cuando vas a salir de tu propia cárcel. Déjalo ya, busca en ti, qué es lo que realmente deseas. Ayúdate, no te mientas ...

martes, 13 de febrero de 2007

... sentirse en otro mundo ...


A veces a uno le sobreviene esa sensación del qué hago yo aquí. No les ha pasado a veces que de repente, sin comerlo ni beberlo, aparecen involucrados en situaciones, hasta en aventuras, dónde se desconoce totalmente el porqué de tal situación.

Yo creo que soy un poco proclive a tal estado, cierto es porque yo también tengo una tendencia a atraerme a mi mismo a tales situaciones, bajo mi condición de freaky. Hecho que también, quiero decir que no me desagrada mucho.

Y la verdad es que, desde pequeñito esta tendencia se ha hecho evidente, desde liarla con algún comentario a alguien, pasando por circunstancias más embarazosas, siempre he tenido esa conciencia de "... como no estés controlado, la vas a liar ..." y vaya si ha pasado veces.

Con todo esto, quiero decir, que a veces, la conducta humana, no sólo es de comportarse o no comportarse en su entorno, de ser a veces libre y otras preso de su propia condición, sino que en determinadas circunstancias es como si esa teoría del "Chaos" apareciera sin más recelo que aliviar un poco a nuestra conciencia, para desligarla de la realidad y decir "bueno, tu no tienes la culpa de lo que te pasa, es más bien un azar que, cual angelito de otoño, ha pasado".

Bien, eso es algo incontrolable y por serlo, hace sentir esa sensación de riesgo, mezcla de adrenalina y descontrol, no se, quizás a veces pretendemos estas situaciones, en la medida en que es una válvula de escape.

Miren en sus currículos, evalúen las veces que han quedado en ridículo y digan conmigo: "jo, anda que no me reí..."

lunes, 5 de febrero de 2007

... el poder de la imagen ...

En el año 1974, un cineasta, de nombre Sergio Del Monte, inicia su primera y última película. Del Monte, era un personaje extraño, fascinado por la luz y su poder. Intentaba crear una obra que ofreciera la realidad de lo que se esconde detrás del cine. Comenzó su rodaje y al tercer dia del mismo, apareció extrañamente muerto. A partir de ahí se suceden multitud de acontecimientos. Los pocos minutos del film, son visionados por su productor y el realizador, apareciéndoles a los dos, pocos meses mas tarde, un tumor cerebral...

Lo que queda del film desaparece, nadie consigue encontrarlo. La obra se llamó "Ataudes de luz" y dicen que tiene la capacidad con su luz, de perturbar la conciencia humana, hasta tal punto que agrede físicamente.

Puede ser una leyenda urbana, de hecho un director catalán, Nacho Cerdà, comenzó otro proyecto donde pretendía un reportaje sobre la vida de este director maldito. Sólo se conocen 3 minutos de este reportaje que fue visionado en el certamen de Cine Fantástico de Sitges y como como su autor, este decidió no continuar...

Todo esto me hace reflexionar sobre el verdadero poder de las imágenes. Parece curioso pero en la actualidad es precisamente el sentido que mejor tenemos adiestrado, aquel que primero nos ofrece la llave de la elección, de la ejecución, del deseo, de la fuerza... Ciertamente, hasta tal punto que en algunos casos es peligroso, recordemos gente suicidada imitando a superman o asesinos que en posesión de sus heroes imparten su justicia. Es lógico respaldarse de la imagen como medio en la satisfacción personal, pero también es cierto que no se debe abusar de este sentido como resolutor de todo aquello y que a veces la elección de la imagen, aunque bonita e impresionante, con el tiempo se puede convertir en una arma punzante de acción lenta y letal.


Por si acaso, intentaré hacer uso del e-mule para encontrar esos 3 minutos de gloria...