viernes, 22 de diciembre de 2006

... Venganza, espera o desespero ...


Hoy he podido reflexionar sobre un tema que realmente es puramente humano, si bien a veces más que humano se podría decir que es propiamente de los animales.

Escuchando una conversación en un café, he comenzado a remover determinados pensamientos al respecto del tema de la venganza. Bueno, no es que sea un tipo altamente vengativo, pero lo que si es cierto es que hay momentos para todo y un poco guiados por nuestro córtex cerebral primario (ese que pertenece a los reptiles entre otros animalicos de Dios), ante nosotros aparece el "ojo por ojo, diente por diente".

Lo cierto es que momentos para vengarse hay como granos de arena en un desierto. Podemos recoger con un puño la arena y esperar, pero a la larga, irán desapareciendo de la mano, hasta que sólo nos quede un grano, que ciertamente poco provechoso puede resultar.

La venganza es quizás una ofensa a la realidad de lo que nos pasa. Vengarse es un acto que realmente ofrece un placebo instantáneo, pero eso es todo, porque a la larga se pierde entre haberla realizado y esperar sus efectos.

Yo soy partidario de esperar, sí, esperar, porque seamos sinceros amiguitos, si esperamos observaremos que no estamos desencaminados a percibir como poco a poco esa venganza se va materializando por si sola. Cuantas personas que se creen con derecho a jugar con los demás, a la postre son jugados por si mismos. Muchos, incluso personajes famosos, con dinero, con poder, han sucumbido por su propio destino.

Y cuántos hombres han esperado a verlo, muchos, muchísimos. Por ello, el vengarse es un autoengaño inmediato, una serotonina para un desenlace fugaz.

Os invito a pacer, a contemplar, a ser vosotros mismos a la espera de que todo confluya a la realidad que ya sospecháis, que ya sabéis y que no tiene más continuidad que la de terminar como esperáis.

¡Cuántas veces vais a acertar! Muchas seguro. La Gallina Caponata es partícipe de vengarse, lo se, espera que haciendo eso se sentirá mejor. Yo creo que no es así, yo creo que los acontecimientos sin su intervención juzgarán a la o las personas que han hecho daño, sin duda, simplemente porque quién hace daño, se automutilará, y no por ningún decreto divino, ni ningún destino plausible, sino porque estas personas son simplemente pobres infelices que no ven más allá de si mismo, y eso les hará errar en su vida.

Así que cuando sintamos esa necesidad inquietante, sólo hemos de contar:



"... uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, yo me calmaré, todos lo veréis..."


No nos rebajemos a ver la caída sino a esperarla, porque así disfrutaremos más, seguro.




3 comentarios:

Anónimo dijo...

El primer impulso que se tiene es el de la venganza, yo creo que es algo innato, algo que en caliente, le pasa a mucha gente. Pero estoy con ud. ser Knietszhe, hay que contar 1, 2 y 3, las veces que hagan falta, para no cometer grandes errores. Ya que en el momento de vengarse, uno se siente realmente bien, pero luego con el tiempo si te paras a pensar es una tonteria.
El tiempo pone a todo el mundo en su sitio. Hay gente que cree que no, pero yo estoy segura de que si. Tarde o temprano la gente que hace daño lo acaba pagando, sea de una manera u otra. Lo que pasa que claro, nos impacienta ver como hay gente que realmente son unos auténticos CERDOS o CERDAS, y la verdad por el momento siguen triunfado como auténticos héroes.

Ja ja ja, se equivocan, tarde o temprano les llegará la hora y la caida será brutal. Dicen que quien bien siembra bien recoge, (esto me lo decia muchas veces mi abuelita), y la verdad que buena razón tenia.

Quien espera desespera, pero amigos, hay que ser pacientes. La paciencia es la madre de la ciencia.

Un beso, y ya sabéis, portaros bien.

Besos!

DAY-D dijo...

Maestro y guía espiritual, es cierto que lo mejor que uno puede hacer, como usted dice, es esperar que los acontecimientos transcurran por si mismos, pero quizás, no sea cuestión de venganza, sino de aclarar las cosas, sacar lo que uno tiene dentro, cuando los demás lo toman por tonto. Únicamente demostrar que tienes tu orgullo, y que piensas por ti mismo, y que si se ríen de ti, muchas veces es por que quieres, porque sabes que tarde o temprano, todo le llega a quien sabe esperar. Si la vida nos enseña cosas, una de ellas es que hay que ser paciente y observador, puedes advertir de las cosas a la gente que se lo merece, pero al que no, que se lo encuentre ella solita.

Un saludin

Niña dijo...

Ojalá tuvieras razón. Ojalá fuera cierto que a cada uno le llega lo suyo, le llega su hora pero yo soy bastante reticente a pensar eso. No se, no es lo que veo. Yo veo que hay gente que no son precisamente unos "angelitos" y las cosas les salen rodadas. Los que actuan con picardía o incluso maldad, les vienen las cosas de cara. Los que actuan de buena fe...parece que les toman el pelo. Eres el tonto de la película.....

En fin, Yo no es que sea partidaría de la venganza...creo que la venganza tampoco te recompensa mucho pero ojalá fuera cierto que con el tiempo ves caer al enemigo!!.


Muchos besos y suerte en tu nuevo blog!!.