lunes, 15 de enero de 2007

... textos pasados ...


Hoy he estado en el trabajo haciendo limpieza de papeles. Tenía una gran caja que aún no había abierto desde que hicimos el cambio de oficinas y he revisado todo lo que había para tirar a la basura lo que no era imprescindible. He encontrado una caja de discos de 3 1/2" y revisándolos he encontrado una antigua carta (creo que era del año 2.002) donde transcribo un pequeño fragmento:

"La estancia se hacía cada vez más corta y oscura. La idea de permanecer retenido, a fuerza de mi estado de ánimo, parecía angustiarme a cada paso del tic-tac que el enorme reloj de pared profería sin cesar.

Al otro lado de las paredes, la noche parecía aproximarse inexorablemente a razón de un invierno de los más extraños que recuerde.

¿Qué hacer? ¿Qué descubrir? ¿En qué pensar? Ya ni la pantalla de un televisor corroído por el cambio de canal hacía mella en mi paso conceptual del tiempo.

Y me sentía tan triste, me sentía tan cerrado en todo, la necesidad se transformaba en sufrimiento por momentos y esa angustia comenzaba a doblegarse en dolor.

Notar esa sensación de abandono, como si de una calle abarrotada de oscuridad, sin luz al final se tratara, ello hacía que la mente navegara a velocidades increíbles…"

La verdad me ha sorprendido encontrar este texto y más aún no recordar de la negatividad del mismo. Ciertamente te das cuenta de cómo la vida va evolucionando en relación a la forma de ver las cosas, de cómo lo que te va pasando condiciona tu estado de ánimo, tu percepción de la vida y sobretodo lo capaz que puedes llegar a ser de hundirte en tu propia miseria. Pero también es cierto que es inevitable, desde el momento en que somos seres humanos y disponemos de sentimientos.

Por otro lado también me ha alegrado contemplar la vida que dispongo actualmente, lo bien que estoy, eso me ayuda a entender estos estados de ánimo y entender esos pasados.

3 comentarios:

Niña dijo...

Por el texto que transcribes es fácilmente deducible que realmente no lo estabas pasando nada bien. Estabas sumergido como en un estado de depresión y tristeza y evidentemente veías la vida mucho más oscura de lo que realmente es.

La importancia del texto y leerlo ahora después de un tiempo, es el darte cuenta que ahora las cosas han cambiado y para mejor. La vida ya no es tan oscura, ni tan siquiera gris. Ahora se percibe de otro color. Con ello nos damos cuenta que las cosas no son ni blancas ni negras sino que depende del como las miremos y/o percibamos en cada momento y eso es lo que nos tiene que hacer reflexionar cuando vemos demasiadas cosas negativas.

Todo puede cambiar y en ocasiones para mejor, como ha sido tu caso. Yo personalmente, me alegro muchísimo por ello. (Conociéndote no podía ser de otra manera).

Besos.

Anónimo dijo...

Me alegra que la Caponata haya podido formar parte del estado de ánimo que dispones actualmente.

Realmente te lo mereces cielo.

Besoossss desde lo más interior del gallinero.

Anónimo dijo...

Hay amiguito, todos tenemos un pasado y un corazón, me alegro que poco a poco usted valla abriendo el suyo, como le propuse en un comentario anterior. Que nos conceda el honor de mostrarnos parte de su pasado sentimental, es algo que valoro mucho y se lo agradezco de todo corazón.
No podría despedirme sin disculparme por tomarme la licencia de usar su idea de exposición, para hacer una inserción en mi blog, se que denota algo de poca personalidad, pero la verdad es que me ha inspirado.
Un saludin amigo.