
Ayer pude tener un pequeño debate sobre el tema de los nacionalismos, pero desde el punto de vista de su conocimiento. La idea básica era el promulgar la idea de nacionalismo bajo el punto de vista de "soy nacionalista ateo o practicante".
Bueno, ese debate llegó a tornarse intenso por momentos, pero quizás lo que yo particularmente extraje del mismo, fue la dificultad que la sociedad tiene en la actualidad para centrar sus ideas en un fondo político común. De hecho, yo creo que el trabajo de los políticos no debería ser el de convencer, sino el de enseñar, demostrar sus ideas y por supuesto que estas son las mejores respecto a la de sus rivales.
Porque simplemente, el problema que los ideales genera, es un problema de fe, de dogma, algo parecido a lo que la religión genera con sus feligreses. Claro, desde el punto de vista del señor que está en la calle y es atiborrado de noticias, que en algunos casos son manipuladas por la concepción política de los medios, no puede mas que generar incertidumbres que a la postre, desencadenan elegir un tipo de política solo y simplemente por una idea y no por un contenido.
Todos los partidos políticos son culpables en este aspecto, sus políticas son de duda y no de contenido, representan una búsqueda al voto y no una lucha por fundamentos que consideren ideales para un correcto gobierno de la sociedad, que es la base de la moderna democracia.
Es por todo esto, que en el debate en el que estuve presente, mi idea era la de mostrar los valores positivos y negativos, blancos y negros de una idea que si bien, es propia de cada uno y por tanto podemos elegir como pensar y hacia quien encaminarnos, hemos de tener cuidado en esas elecciones, ya que por pequeñas ideas, otras mas escondidas pueden aflorar y eso, eso amigos es realmente peligroso (y que se lo digan al pueblo alemán ante un nuevo presidente con micro-bigote que proclamaba un bien sustancial para su pueblo, cuando la realidad de su política abarcaba más oscuros y tenebrosos propósitos).
Por favor, tengamos todos cuidado y seamos razonables con nuestras ideas...
Bueno, ese debate llegó a tornarse intenso por momentos, pero quizás lo que yo particularmente extraje del mismo, fue la dificultad que la sociedad tiene en la actualidad para centrar sus ideas en un fondo político común. De hecho, yo creo que el trabajo de los políticos no debería ser el de convencer, sino el de enseñar, demostrar sus ideas y por supuesto que estas son las mejores respecto a la de sus rivales.
Porque simplemente, el problema que los ideales genera, es un problema de fe, de dogma, algo parecido a lo que la religión genera con sus feligreses. Claro, desde el punto de vista del señor que está en la calle y es atiborrado de noticias, que en algunos casos son manipuladas por la concepción política de los medios, no puede mas que generar incertidumbres que a la postre, desencadenan elegir un tipo de política solo y simplemente por una idea y no por un contenido.
Todos los partidos políticos son culpables en este aspecto, sus políticas son de duda y no de contenido, representan una búsqueda al voto y no una lucha por fundamentos que consideren ideales para un correcto gobierno de la sociedad, que es la base de la moderna democracia.
Es por todo esto, que en el debate en el que estuve presente, mi idea era la de mostrar los valores positivos y negativos, blancos y negros de una idea que si bien, es propia de cada uno y por tanto podemos elegir como pensar y hacia quien encaminarnos, hemos de tener cuidado en esas elecciones, ya que por pequeñas ideas, otras mas escondidas pueden aflorar y eso, eso amigos es realmente peligroso (y que se lo digan al pueblo alemán ante un nuevo presidente con micro-bigote que proclamaba un bien sustancial para su pueblo, cuando la realidad de su política abarcaba más oscuros y tenebrosos propósitos).
Por favor, tengamos todos cuidado y seamos razonables con nuestras ideas...
2 comentarios:
No soy una gran entendida del tema que ud. plantea, la verdad. Yo sólo sé que todos los políticos hasta el momento han prometido y prometido cientos de cosas,y la verdad luego casi ninguno de esos planteamientos o mejor dicho ninguno, es llevado a su fin.
Particularmente no creo en ningún partido político, considero que son todos el mismo perro, pero con distinto collar.
Si algún día alguien demuestra lo contrario, entonces empezaré a plantearme el tema en qüestión.
Saludos, kuqueta.
Es cierto que no debemos atender únicamente al mensaje electoral y partidista, de cada una de las cabezas visibles de un partido y los que la rodean. Tenemos que tener en cuenta los ideales y las bases a las que atienden cada una de las facciones políticas. Si solo nos dejamos llevar por “el canto de sirenas” o las cantinelas preelectorales y no tenemos en cuenta las ideas en las que se basan sus principios fundamentales de actuación, podemos encontrarnos con la sorpresa de la radicalidad mas extrema, y eso nos puede causar grandes problemas. Recapacitemos y miremos lo que se esconde en la trastienda de cada uno de los partidos, la moderación es avance, el radicalismo retraso.
No cerremos nuestras mentes, seamos capaces de mirar mas allá, que la sociedad avance es cosa de todos.
Un saludo amiguito.
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